Violencia Intrafamiliar

Las cifras de maltrato y violencia intrafamiliar en Colombia siguen aumentando, de acuerdo con la información del Sistema Médico Forense Colombiano, en los últimos cinco años más de 61 mil niños, niñas y adolescentes sufrieron agresiones físicas que fueron valoradas en Medicina Legal, y en cuanto a la violencia sexual se observó que hay mayor notificación, aunque se considera que solo uno de cada 20 casos fue denunciado. Las cifras de violencia contra la mujer tampoco son alentadoras, de acuerdo a la misma fuente, en los últimos cinco años se registraron 261.583 casos de violencia de pareja, de las cuales el 89%, es decir 232.362 fueron mujeres. La mayoría de las víctimas son jóvenes entre los 20 y 39 años de edad. violencia intrafamiliar Se reconoce como violencia intrafamiliar a cualquier acción u omisión que de manera directa o indirecta, causa daño o sufrimiento físico, sexual, psicológico o patrimonial, tanto en el ámbito público como privado, a una o varias personas integrantes del grupo familiar, por parte de pariente, conviviente o ex conviviente, cónyuge o ex cónyuge, o con quien se hayan procreado hijos e hijas. Debemos entender con esto que, la violencia intrafamiliar no es más que un acto de agresión que lastima a la persona que es víctima de esta, desde todos los ángulos; física y psicológicamente. Muy relacionada con la desigualdad de género y el machismo, la violencia intrafamiliar es utilizada como una herramienta de control y sometimiento, por aquellos que son victimarios. Y es utilizada usualmente, en contra de mujeres y niños por parte de los hombres, aunque esto no limita que existan casos en que sea la mujer, quien violente a su esposo, o que sea la madre quien les brinde esta violencia a sus hijos. La violencia intrafamiliar es una forma de sometimiento, y por tanto, con este fin se busca que la persona victima dependa enteramente de su victimario. La víctima es desvalorizada, a tal punto, que posee la idea de que no puede emprender nada por sí sola, viéndose obligada a aceptar el maltrato, a racionalizar los hechos con una visión deformada y a justificar al propio victimario. Esto último es lo que más desconcierta a aquellos que tienen poco conocimiento de la violencia intrafamiliar y como es su dinámica. En el caso de los niños esto es peor, porque hasta cierto punto la dependencia no es subjetiva, sino que en realidad los hijos dependen enteramente de los padres para poder sobrevivir. La violencia intrafamiliar es un cáncer que se expande rápidamente en nuestra sociedad, y que se toma generación a generación a familias que se ven sofocadas por ella. Esta violencia degenera a la sociedad, pues como hemos mencionado, solo puede enseñar valores deformados y formas de actuar nocivas. La lucha por una sociedad más justa y más estable empieza por la lucha contra la violencia intrafamiliar.